Uno de los errores más frecuentes al usar firma electrónica es asumir que “todas funcionan igual”. En Chile, la ley reconoce múltiples tipos de firma electrónica, pero en la práctica destacan dos: Firma Electrónica Simple (FES) y Firma Electrónica Avanzada (FEA).
Firma Electrónica Simple (FES)
La FES permite identificar formalmente al autor de un documento electrónico. Su definición legal es amplia, e incluye distintos mecanismos tecnológicos que vinculan una persona con un documento.
Usos habituales: – Contratos de arriendo – Contratos civiles entre privados – Aceptaciones comerciales – Mandatos simples
Ventajas: – Rápida implementación – Menor costo – Suficiente para la mayoría de los actos cotidianos
Limitación: En juicio, puede requerir mayor prueba adicional si es impugnada.
Firma Electrónica Avanzada (FEA)
La FEA utiliza un certificado digital emitido por una entidad acreditada por el Estado. Su nivel de seguridad es superior y la ley le reconoce una presunción fuerte de autoría.
Se recomienda cuando: – Existe mayor riesgo económico – El documento puede ser cuestionado – Se busca mayor certeza jurídica
